Ambar no camina, se mueve, desliza, sabe que es reina, que las miradas se centran en ella y hace todo lo posible para ser el c entro de atención. Trajes de baño de escándalo ponen a mujeres y hombres a modo preparacion, pero es ella la que elige, la que aun no encuentra, lo que define como ideal. Hasta que un día, un apuesto rubio se cruza en su camino, en su cama, en sus sábanas blancas. El desayuno a la cama no es precisamente lo que quería para despertar, para ella nada mejor que un anal madrugador.