... Es que es cierto, a quien le gusta ir a pagar, en este caso no solo el cobrador se irá contento. Casualidad o no, el vestido que tiene puesto, justamente, lo compró con ese crédito. Y abajo de esa tela tiene el alcancía, ese en el que busca mientras el comisionado revisa los números. Así empezará a dejar las cuentas en cero y si le quiere cobrar intereses, que regrese mañana.