El encaje blanco, portaligas, las dos van a gozar como querían.
... y un gimnasio entra en la conversación. “Mira esto”, dice Abigail, mostrando la foto de Rob. En un segundo, la nostalgia se volvió conspiración. Esa chispa universitaria, intacta. Y cuando él las ve, dos de blanco, encaje insinuado y miradas de travesura, el tiempo parece hacerles reverencia. Esos portaligas son un motivo para encenderse de nuevo.
Dato curioso: el color blanco se asocia con pureza, pero en moda, es también símbolo de provocación silenciosa. Contradicciones que visten mejor que cualquier diseñador.
¿Quieres otro de la que estaba casada?, mirala montando con tantaas ganas que la va a quebrar.