Shh, nadie debe enterarse, miremos lo que hacen.
... y completamente secreto. Hoy, sincronía perfecta: él finge cansancio laboral; ella, una clase cancelada. El destino, o el deseo, los vuelve a reunir entre cuatro paredes y persianas cerradas. Son amantes con maestría en logística emocional: miradas fugaces, silencios cargados y un código que no se enseña en ninguna facultad. Lo suyo no se publica, se disfruta.
Curioso pero real: la palabra “secreto” viene del latín secretus, que significa “separado, apartado”. Justo como ellos… salvo cuando el reloj conspira a su favor.
Caso invertido, secretos que siguen saliendo a la luz, ella es la madura, él el joven.