La tentación está detrás de la cortina, la rubia quiere ver mas y mas.
... Pero ella no puede evitarlo: se queda mirando. Asomada a la puerta, mordiendo el labio, dejándose ver un poquito más de la cuenta. Ramón la pilla. Y ella, sin dudar, corre suavemente la cortina. Una escena seleccionada para quienes disfrutan de esos momentos donde la chispa surge sin planificación. El vapor no era solo del agua.
Cosas que no esperas en una chica tan discreta, pero si puede que algo intuyas cuando estás con una chica efusiva, tal vez muy efusiva.