Lejos de todo lo esperado, que tu amigo te haga esto es cruel.
... el amigo del marido. No hay nervios, hay deseo. No hay culpa, hay repetición. Este encuentro es parte de una colección cuidadosamente elegida, donde el morbo y la elegancia se encuentran. Porque algunas mujeres no rompen las reglas… las revientan. Y esta, sin duda, es una de las mejores escapadas a la reinvención.
Comprensible si tu marido te ignora, como Moriah Mills, que podría haberlo evitado si su pareja hubiera hecho su trabajo, pero como no lo hizo, allí estaba, ese hombre dispuesto a ayudar a la esposa del amigo.