Necesitaba una cogida la esposa del amigo, pero su marido la ignoró, por suerte el gentil invitado decide asistir el deseo. Los intentos resultarán infructuosos, ni siquiera el corto vestido con ese escote que hace explotar las grandes tetas, o mostrar que tiene el culazo ansioso, nada logra su objetivo, por suerte llegará otro hombre a casa...
...Y por supuesto que se da cuenta que requiere una cogida urgente y al primer descuido del colega irá por detrás de la exuberante morena para subirle el vestido y sin permiso empujar adentro el perno endurecido. Sorpresa agradable para ella se queda quietita dejando que siga, aunque un susto casi lo hace infartar cuando aparece el cornudo, por suerte la infiel logra escapar zafando de la situación.
En la habitación lo espera en cuatro con gran alegría invitándolo a que continúe lo que empezaron y sin dudarlo se animó a ingresar de cabeza entre esas nalgas para saborearla de la a a la z. Ya sin nada de miedos seguirán hasta cansarse.