Ofrecer lo que la esposa no da es suficiente para aceptar.
...Holly nunca fue de quedarse con las ganas, y menos cuando lo tenía tan cerca: Richie, el novio joven, distraído y demasiado amable de Kierstin. Ella sabía que Kierstin nada quería saber con hacerlo por atrás. La tarde en que lo encontró solo, ella lo esperaba en el sillón como quien no quiere nada… salvo atención. Una pierna cruzada con malicia, sonrisa torcida y sin filtros. Richie captó el mensaje al instante. Lo que siguió fue inevitable, lento y descarado. Cuando Kierstin entró y los vio, ninguno se detuvo. Ni lo pensaron. La sorpresa fue de ella, pero el control… era todo de Holly.
Para consuelo de la esposa, para que sepa que no es la única, les dejamos este link a otro marido pillado con la suegra.