Los límites están para romperse, ella siente la necesidad de probar.
...Kenna discutió, otra vez, con su novia. Cansada, confundida, alquiló una habitación buscando paz, no problemas. Bruce, el dueño del lugar, parecía ideal: tranquilo, educado, sin intenciones ocultas. Un nuevo intento de reconciliación termina mal y Kenna, que siempre fue clara sobre sus gustos, empieza a cuestionar ciertos límites. ¿Y si lo nuevo no era tan ajeno? ¿Y si el cuerpo también puede explorar, sin etiquetas? Vestida con un conjunto blanco que no disimula tensiones, intenta calmarse sola, pero no alcanza. El escenario: un sillón frente a un gran ventanal, donde la luz entra como testigo discreto de esta joven explorando lo nuevo.
Cuando vi este vídeo, me vino a la memoria un vídeo loco, parecido en la intriga, una chica con dudas sobre sus gustos sexuales.