Infalible, portaligas, medias parisinas y una delicia de rubia cabellera.
...En el piso 14 de un edificio en pleno centro, Celeste se prepara. No hay apuro, ni dudas. Ha elegido el blanco: sencillo, directo… implacable. Afuera, el sol hace su parte. Adentro, la escena se arma sola. Cortinas abiertas, sin pudor. Porque cuando se sabe lo que se tiene, no hay por qué esconderlo. Alta, rubia, con la calma de quien domina el tiempo, Celeste no espera. Se anticipa. Peter está en camino, creyendo que va a un simple encuentro. Pero no hay nada simple en ella. Ni en lo que está por pasar. En minutos, su mundo se va a reducir a una habitación iluminada por el día... y una mujer que no necesita luces para brillar. ¿Está listo? ¿Alguna vez alguien lo está? El juego apenas empieza.
Te gustó verla todo de blanco, que sea romántico, pues mira a esta otra con sensual minifalda detonando el deseo en unas vacaciones calientes.