Lo único que hace en la casa es mirar porno, Ike quiere saber si por lo menos aprendió algo. Mia Taylor ya tiene 26 años, así y todo le cuesta mantener los dedos lejos de su alcancía. Luego de un debate acepta empezar con una pajota para dejar en el olvido esa situación. Pero esa cosa dura y palpitande no podrá salir de su cabeza invadiendo pensamientos una y otra vez. Un sueño húmeddo resulta tal real que irá a confesar la necesidad que se la folle allí mismo.