Ketrin está acostumbrada a piropos y suculentas propinas, pero esta la dejará mas que satisfecha. Al principio se hace la difícil, pero este chico le gusta así que se dejará desnudar. Eso que le coma en cuatro todos sus secretos era un indicio que debería entregar el estrecho. Podría haber terminado en ese momento, pero es muy bueno y la puso cachonda como nunca. Será de parada que sentirá como todo empieza a desaparecer en su divino culito.