Esperaba un polvazo en el hotel, pero tomó mucho y se duerme, la esposa resentida encuentra consuelo en el amable conserje. El marido de Alexis Fawx cae desmayado, una baño y algo de tomar pueden calmar la necesidad. Cuestión que cuando llega el apuesto Keiran, la rubia de 41 años abrió la bata para mostrar la propina. Algo de dudas pues el cornudo está en la cama, pero igualmente hizo caso al lema del hotel, el cliente siempre debe tener lo que pide. Claro que ese mamotreto en sueño estorba y ella misma lo empujará para tirarlo al piso...