Ashlyn Peaks fue al supermercado de siempre, el mismo en que trabaja Jimmy, un desubicado total. Aunque no es el único que está teniendo comportamientos inadecuados pues esa clienta hace lo suyo. Mientras el pibe juega con pepinos y sandías, ella se hace selfies de pechos. Cuestión que ese par de melones se da cuenta que ese chico es de su calaña y fue a buscarlo para un rápido oral. A partir de allí comienza una persecución donde ella desafía subiendo falda blanca mientras camina entre las góndolas. Claro que poco les importa que otros compradores pasen cerca, ellos seguirán con este súper polvo.