Magnate de la tecnología vive de viajes y poco puede atender a su caliente esposa que requiere mejor atención. Pero su ingenio le permitirá estar cerca de ella pues diseñó un sistema para que no se sienta sola. Contrató a Scott como marido sustituto a quien le puso una tablet en el rostro que reflejará la cara de Robby. Camino al aeropuerto quiere probar el dispositivo pero todo se descontrola cuando quiere cachondeo. A poco de empezar Kay Carter se inclina y le pide al remplazo que introduzca el dedo en su trasero. Allí comienza la desesperación del esposo que no logrará disuadir las ganas de sexo de la culona.