Siempre discutimos, pero las reconciliaciones son geniales, mi chica francesa prefiere pedir perdón con la cola. Luna Rival no es fácil de llevar, a Jordi se le complica cada cosa que intenta hacer. Hoy en un ataque de ira comenzó a romper todo, pero luego vino la calma y el cargo de conciencia. Sabe que estuvo mal y que esto solo se puede solucionar con su estrecho trasero. Por supuesto que él es un chico que da segundas oportunidades y mas al verla de espalda con tanga metida. Sin cruzar palabras la dejó manejar todo y esos labios pintados lo hicieron endurecer al máximo. Encima la guarra es capaz de tragarla completa y eso lo pone mas que mimoso. Aunque hay algo que le gusta mas, ese el apretado culito al que siempre quiere penetrar. En son de paz levantó piernas y entregó hasta quedar con media descarga dentro y mitad afuera.