Sobre venta de pasajes, alguien debe bajar, esta expeditiva azafata ofrece un trato imposible de rechazar. Normalmente ofrecen recompensas, millas, hotel, lo que sea para que alguien se ofrezca como voluntario. Pero Chad White no cede ante nada hasta que Nikki Knightly hace uso de sus habilidades al desprender el pantalón delante del resto del pasaje. Escandalizada la mujer que estaba sentada a su lado se retira, pero para el resto le resulta un espectáculo digno de mirar. Veamos como una verdadera aerolínea tiene azafatas responsables que saben lo que hay que hacer en estos casos.