Nunca conoció un hombre así, es casado, pero no le importa, Audrey Royal no resiste seducirlo. La vendedora de bienes raíces está impresionada por que su cliente quiere sorprender a su esposa obsequiándole una casa. Claro, los que ha conocido no son ni la mitad de caballeros, hasta mas de una vez tuvo que pagar ella. Tal vez sea la única vez que pueda tener sexo con alguien tan amable y no dejará que se vaya sin sexo. Quiere sentirse afortunada una vez en su vida y comienza a provocar. Subir las escaleras dejando ver la falta de ropa interior es la primera artimaña. Sin acomodarse la falda deja parte del trasero asomando y ya en la habitación se hace entender.