Otro cliente del hotel pilla a la huésped desprevenida en plena paja, por suerte está dispuesto a ayudar a su conchita y el culo si así lo desea. Cherry Kiss siente terribles ganas de masturbarse junto a la piscina del hotel, pero está tan concentrada que se olvida del mundo hasta que escucha el chasquido de una foto. Resulta que Renato no silenció el celular y quedó delatado. Un gesto don el dedo lo invita a acercarse, en tanto con la toalla se tapa el emocionado pene que está levantando el shorts. En cuanto la rubia advierte lo que ha provocado no dudó en ponerse en cuatro, correr a un lado el traje de baño y mostrar que tiene las dos entradas ansiosas de recibir ayuda.