Encarga pizza pero es una madura sin dinero que no duda en acomodarse para pagarle al cadete. Pobre Seth, simplemente quiere ganarse la vida y se encuentra a esta mujer que para lencería fina tiene dinero, pero no para la piza y menos propina. Algo se empieza a poner lindo cuando la señora se inclina dejando ver como la tanga se mete entre las nalgas. Empieza a volar en cochinos pensamientos cuando de repente se da, tanga y corpiño violeta, medias negras, tacos altos proponiendo cancelar la deuda...