Toda familia tiene una descarriada, por suerte Tony la vuelve a encarrilar con tres polvos que la mantienen en casa. Todas las chicas tienen una etapa de travesuras, pero Candy White está pasando límites, todo comienza cuando Tony la encuentra con un diminuto traje de baño dorado que no solo deja ver la parte baja de las tetas, abajo es tan descarado que se puede ver el perfecto cavado en la concha. Intentará convencerlo que la lleve a la fiesta, pero la única forma es que lo deje jugar con eso que está viendo luego que viera como un hilo dental se pierde en el blanco culito. Un dedo dentro de ella saca a la luz cuanto le excitan los chicos haciendo entendible su forma de vestir, el objetivo es coger, así que con unos cuantos golpes por detrás la deja tranquila. Luego una bolsa con cosas no permitidas que escondió en la habitación de Tony lleva a otro polvo que se verá interrumpido por la llegada de los padres a casa. Esa misma bolsa, pensando que es el chico el problema, lleva a los padres a enviarlo al campamento para curarlo, sin embargo ella sabe bien quien es la culpable. Así esa descarriada comienza a mostrar signos de mejoría al mostrar cargo de conciencia ofreciendo un la concha nuevamente a modo de disculpas.