Expulsado por ser infiel pide refugio en la casa del hermano, su cuñada, Rose Monroe está mas que feliz de tenerlo en la familia, porque será. Ni siquiera conocía a Charles, pero ese desconocido se quedará a dormir unos días hasta que consiga algo que alquilar, lejos de poner el grito en el cielo como cualquier novia normal, se muestra amable y buena anfitriona. Por algo se enamoró de esa mujer, siempre logra sorprenderlo en todo lo que hace, aunque no mucho la conoce pues lo que sucederá no estaba en los planes de ninguno de los caballeros. Cuando el invitado anuncia que irá a darse una ducha Rose no tarda en salir por detrás...