No anda con rodeos para preguntarle si sigue de novio, menos en invitarlo a la casa donde confiesa que quiere follarlo. Alina es una hermosa brasilera que se dedica a vender casas, trabajar tanto con Tony ha levantado un especial interés, sin embargo él no lo ha notado, a pesar que siempre se viste sexy y sus miradas reveladoras.
Luego de saludarlo buscará como escusa alcanzarle una botella de agua para preguntar, algo nerviosa, si tiene novia, ante la respuesta esperaba los ojos se iluminan para retirarse rumbo a la casa donde al llegar a la puerta le dice que venga para mostrarle algo.
Poco después están frente a frente y con visibles gestos de algo que jamás hizo se anima a encararlo diciendo que quiere follarlo. Y la verdad que es una chica en extremo bella, simpática con un cuerpazo para no despreciar. Menos cuando desprende la camisa presentando lencería rosa. Si, lo hizo, sacó emocionada verga a la que ella se lanza en baboso oral dando hasta garganta profunda en la desesperación que sepa cuanto ansiaba este momento.
Será en el piso de la cocina donde él se recuesta para que de frente comience a rebotar pudiendo ver las expresiones de esta morocha que no tiene miedo a dejar ver que realmente lo está disfrutando. Luego de reversa su culos e ve espectacular, pasando a estar en cuatro y luego de piernas abiertas para saber cuando es el momento indicado para sugerir una corrida facial.