Quiere que su trasero sea un poco mas grande, allí la gran mentira, le hace creer que su esperma tiene proteínas. A ver, todo comienza con el pesado hermanastro que no al deja tranquila, no puede hacer nada sin que él ande rondando cerca, y será cuando hace unas selfies de la cola que le hace creer esa barbaridad.
Lo mas loco es que accedió a un oral para obtener el beneficio. Claro que nada termina aquí, tras pasar el mal trago se produce otro echo, la joven se ha llevado la consola a su habitación y él buscará recuperarla, salvo que, lo deje saber como es de calentito adentro. ¿Accedió?, claro que si, se va el segundo.
Ese mismo polvo se entrelaza con el siguiente donde la guapa morocha, ya mas suelta se siente mas cómoda con la situación donde disfrutará de una forma inesperada permitiendo que las falsas proteínas se amontonen sobre su hermoso rostro.