Tiene que buscarle una cita, pero el cliente no se da cuenta que esas calzas blancas dibujando sentidos íntimos están destinadas para él. Se dedica a buscar perfiles compatibles, amores separados ella los une y los convierte, en muchos casos, en casamientos espectaculares. Todo era normal hasta que un día llegó Seth, frustrado, incrédulo y a la vez, tímido de todo. Poco esperaba esta profesional comenzar a sentir semejante atracción. En lugar de buscarle parejas, inventa escusas una tras otra para que siga viniendo. Así comienza a acercarse, apelando a ropa ajustada marcando mas allá que el destino. Camisas sueltas, ausencia de sujetador, hasta que ya no aguanta mas y le dice que su cita de hoy, es ella...