La que parecía una señora educada haciendo respetar el estatuto se convierte en parte de la acción que por supuesto no tendá sanción. No es fácil lidiar con universitarios en estas épocas, testosterona a full y reacciones involuntarias, por ejemplo, erecciones. Eso fue lo que hizo a la señora King a convocar a la señora Phillips para que Elias regrese a casa. Pero una situación inesperada surge por parte de la convicada que desata un singular momento. Es todo tan insólito que la educadora mira sin poder creer, aunque es, una mujer y su instinto empieza a traicionarla. En tanto, en otra de las salas, ha surgido otro tema, donde otra profesora se rompe el alma para ayudar.