Jornada terminada, aparece la chica que limpia, una rubia que parece modelo, con su uniforme celeste y una mirada que desvirtua el momento. Ninguno puede disimular la tensión, ni Seth admirando esa mujer, ni esa mujer dejando caer el palo. Una mirada firme, un beso avasallador, la duda lo carcome, pero es mucha para negarse. Sin plumero, sin uniforme, sina mas que la piel bajo la luz, se acomodó sobre el escritorio. Pechos se aplastan, él se sujeta a las caderas y se involucra en una aventura que será mas de lo esperado. Ese rostro es para volver a verlo, ahora, no te das una idea lo linda que se ve cuando alcanza 6 orgasmos.