Esperando a su amiga se pone a ver uno de esos vídeos en los que hay que bajar el volumen, pero no lo hizo y alguien escuchó. Chloe tuvo ese olvido, o dos, primero mute, luego cerrar la puerta, nada de eso hizo. Will, hombre de oído particular, enseguida supo identificar de que se trataba, pero por las dudas, en silencio se movio. Una historia de vergüenza inicial, donde las verdades salen a la luz, donde la ropa vuela. Pero debes prometer algo antes de seguir mirando, como lo hicieron ellos, a nadie le contarás lo que esta rubia prefiere maduros.