Ama a su marido, pero es tan púdico que al parecer no le gusta hundirse por un lugar que a ella le encanta, sin embargo, nunca ha sido infiel, sola se las arreglaba. Hoy, es uno de esos días donde queda sola en la casa, en su silencio absoluto, acomodó la inspiración y en el sillón se apresuró a empezar. Un vídeo la estimula, sus dedos se acomodan justo entre el pudor y el amor. Pero es tanta la emoción que no percibe que, Donnie, acaba de llegar. Explicaciones y confesión, vergüenza y una sonrisa pícara anuncia que a Cherie se le ha ocurrido una gran idea. Ahora solo debe esperar a que ese hombre acepte darle eso que tanto ansía. No me preguntes porqué me acordé de esta sexy agente, pero lo hice..