Cherie está viviendo el mejor momento de su vida, exitosa en los negocios, hermosa y con un hombre que sabe reconocer el momento en que, necesita atención. En su bañera, procura que el chapoteo se haga escuchar, enjabona su cuerpo protegiendo el rubio cabello con perfecto rodete. En poco hay respuesta, su mirada se ilumina, el tiempo parece detenerse, todo sucede como si fuera cámra lenta. Esos dedos saben donde es el lugar que la hace mojar y no precisamente con agua. Aquí la viste mimosa, ahora, no te das una idea cuando está enojada.