Existen jefas de todo índole, las exigentes, las comprensibles, o como Nicoles, alucinantes, mas si se meten dentro de un traje de baño para el escándalo. Dueña de un imperio de diseño de modas no tiene tiempo para salir a buscar alegrías, pero si las puede traer a su casa. Jason, modelo exclusivo de su marca, la verá caminar, como quien no dice,r eclama propiedad. Junto a la piscina, sin preámbulos de seducción, con un beso lo marcó antes de adueñarse del bulto que bajo el slip se marcaba. El resto no es un desfile, es un concierto de gemidos. Te doiy a elegir, un vaso de agua en medio del desierto o un polvazo con esta rubia, que elegías.