Hannah fue superada por el aburrimiento, intentó ser buena chica, pero algo que siempre quiso tener, está al alcance de su boca. Cuando la casa y ella quearon solas, convocó a Davin, un grandote musculoso, recio y dueño de eso que tanto quiere. Algo enorme, a modo subnormal, a dos manos se dejó llevar por el momento reconociendo que apenas cabe en su boca.Arroillada lo mira, susurra, saborea y a la vez, los siente crecer como si no se fuera a detener. Ella misma será guia perfecta para acomodarla en el lugar donde lo quiere sentir entrar... Nunca cambiará cuando necesita un hombre.