Lo que encontró allí, entre sus piernas, nadie lo debe saber, el doctor deberá elegir entre la ética y una propuesta difícil de rechazar. Suele pasar que olvidan bombachas, no toman pastillas, pero esto, es uno de esos casos que deben quedar registrados e informados. Sin embargo, la paciente, de hogar muy estricto, no puede dejar que esto que encontró el doctor, llegue a otros oidos. La que prometía ser virginal y nunca explorada, viene con sorpresa, y no solo una. Claro que luego de esto, seguramente le de un turno para volver a examinarla.