Mientras el novio mira, ella no oculta ser feliz, por fin un tío que la folla como merece. No es una historia diferente a otra, bueno tal vez si, pues el condimento especial del cornudo redoblándose mientras la ve gozar, es sublime. Aunque hay mas cosas que le duelen, como que esté usando el short que él mismo le recortó. O que le diga que tiene que aprender y que se siente a mirar. Aunque puede que la frutilla de la torta pudo haber sido que le ponga la cara al final. Luego de todo este embrollo no va que se queda sin nada para el alquiler, pero ya sabe como hacer un arreglo.