Nunca en su vida tuvo una mujer tan abundante a su alcance.
... Necesita ponerse crema, convoca a Jay (pobre Jay). Al verla, traga saliva. Ella se da vuelta, se acomoda boca abajo y le pasa el frasco sin mirarlo, como si esto fuera lo más natural del mundo. Él comienza con manos temblorosas, intentando mantener el profesionalismo… pero hay límites. Ella lo nota, claro. Lo siente. Y en lugar de incomodarse, gira la cabeza y lanza una sonrisa cómplice. "Tranquilo, no muerdo... salvo que me lo pidan." Porque hay momentos que no se planean, pero sí se disfrutan.
A que te gustan las chicas con traje de baño, bueno, mira, hay un vídeo de Misty Quinn en bikini blanco para no perderse.