Jillian siempre espera ansiosa cada día de sexo, pero hoy su novio, canceló, de alguna manera la dejó frustrada pero por suerte, siempre cerca tiene a su efe. Atento al momento de la rubia una copa le ofreció, y hablaron, y se acercaron y de repente, paf, un beso. Ya sentada encima sentía el enorme estigma del patrón entre sus piernas que parecía no dejar de crecer. Resopló el flequillo mientras ya empezaba a pensar que pasaría si adentro cae. Pero fue precavida, no la podrá embarazar, con su voz dulce le dijo, por atrás, por atrás... Aunque esta técnica de no embarazos ya la había aprendido junto a una amiga y a un profesor.