Hay jefes que pueden parecer imposibles de seducir, pero existen secretarias busconas que en algún momento se tornan irresistibles. nada parece funcionar para esta sexy asistente, botones desprendidos por demás, miradas atrevidas, poses que ningún mortal rechazaría, nada funciona. La ignora, pero sabe que otras mujeres de la empresa lo han conseguido y no está dispuesta a rendirse. Horas extras sin pretensión de cobro, eso planea, quedarse a solas y rendirse a sus pies. Un sobre en la boca, caderas estirando la falda, medias asomando, ¿Funcionará?. Antes fue vendedora, esas que te pasean por la casa con sexy minifalda.