Siempre hay empleadas enojadas, pero que hagan esto son pocas, y que al final terminen teniendo sexo con el jefe, solo esta. Llamale despedida lo que quiere hacer Abella para tener un desquite antes de renunciar. Irá a la oficina del jefe a masturbarse y dejarle sus fluidos sobre el escritorio. Bueno ese es el plan, pero la jugosa secretaria suelta jugos por demás y un cortocircuito ocasionará. Algo asustada por lo que pasó, no siquiera se acomodó la tanga. No va que Ramon aparece, su anriz no lo engaña, hay una mujer en el lugar, hum, es su amante una vez mas. Claro que no tiene ni la menor idea de quien se tata, pero le dará y de repente, la luz vuelve... Antes que esto, estaba de novia, miren como pagaba las deudas del novio.