Al parecer la esposa del gruñón necesita amor, sola en el patio tendrá visitas, el vecino, ese que puede ser mas util de lo esperado. En todo vecindario hay un vecino que no merece respeto, se quejan de cualquier cosa y encima, se hacen los machos pero no atienden a sus esposas. Por suerte hay mas personas en ese barrio, jóvenes viriles, dispuestos a ayudar a las solitarias y casadas también. El bikini rosa desanudado, abajo mojado, resbaloso, el pedido de asistencia de una mujer cachonda será atendido de inmediato. Héroes locales hay en varios lugares, aunque no todos son siceros, mira a esta otra vecina creída que se arriesgó por ella.