... Establecer al o la culpable de todo este embrollo es algo que merece un debate público. Por un lado está Kendal, con su boca desesperada haciendo resucitar al amigo de Spikey que resurge de las cenizas con todas las fuerzas. Por el otro Christien, con esa camisa blanca despechugada llamando a los ratones del yerno. De repente play, mimos, oral y luego, sin poder estallar, encuentra a la otra en la cocina... pero hay mas y mas intenso...
Esa madura tiene momentos en los que se deja llevar por la libertad, mirala paseando en bolas como si el mundo fuera suyo.