Un vídeo de poder invertido, ella decide como y donde.
...pero Mina se da cuenta de que le gusta mirar. Lo nota cada vez que se da vuelta. Lo siente. Pero guarda silencio, se limita a recibir órdenes. Hasta que un día, lo pilla haciendo algo que no debería. Algo que podría costarle el puesto. Y ahí, todo cambia. Ahora ella tiene el poder. Podría llamar a Recursos Humanos con una simple frase. Pero no lo hace. Porque por alguna razón, ese hombre la atrae. La excita la idea de dominar al que se creía intocable. Así que propone un arreglo. Uno de esos que no se firma… pero termina sin ropa, sin jerarquías, y con nuevas reglas no escritas en ningún manual de oficina.
Otras veces es al revés, la que hace algo incorrecto es la empleada, aunque hay una diferencia, ella pide que la ayude.