Las quejas sobre Loni no tardaron en escalar. En un salón de masajes tan especial, la excelencia era lo mínimo esperado. La dueña, siempre atenta a los rumores, decidió que era hora de una "recapacitación intensiva".
Esa tarde, Krissy supervisaría cada detalle de la atención al cliente. Se puede notar cierto pudor en la joven cuando debe ver desnudo a Justin, pero se relajará. Loni empezó con manos temblorosas y una mirada que oscilaba entre nerviosa y provocadora. Krissy, en cambio, observaba de cerca, interviniendo con correcciones… físicas, prácticas.
Lo que empezó como una clase técnica se transformó en algo muy distinto. Los tres cuerpos terminaron en la bañera, donde el vapor no era lo único que subía. La espuma cubría poco, las manos no dejaban nada sin revisar.
Ese día, Loni aprendió más que técnicas de masaje. Y Krissy confirmó que algunas quejas no eran más que excusas para volver. Aunque algunas, como esta suegra, aprende rápido sobre los masajes nuru.