La nueva de la oficina es una de esas secretarias guarras que poco aparentan gustar de hacer besos negros a sus jefes. Tal vez el vestido de verano lleva a esa opinión, aunque tiene un objetivo que Sharon White tiene muy claro. Al inclinarse siempre deja asomar su trasero en busca de asegurar el puesto ahciendo excitar a Sam. En poco lo tiene lamiendo pechos, aunque su arma letal es saborear el trasero y así no fallar en su primer día de trabajo...