Jenna Reid ha estado mirando nuestros sucios vídeos y la intriga sexual comenzó a crecer al punto de ser lo único en lo que piensa. Los chicos de su edad solo quieren eyacular, no hay previas ni juegos, es quitarse la ropa y follar. Con su uniforme de universidad fue a la casa de Chad, un hombre al que sedujo con sus bucaneras rojas. Sentir la cosa endurecer en su boca, intentar tragarla toda, le incomoda, pero le encanta. Lo mira, ansiosa cuando la hace poner en cuatro, es todo muy distinto a los inexpertos compañeros que ha tenido. Se dejará llevar, recordará el palo abriendo papos antes de incrustarse en su cuerpo...