Camino a dar el si, la futura esposa pide al chófer que use su cola como despedida de soltera. El futuro esposo de Donna Bell empezó mal, la dejará sola para que Danny D. la lleve a una capilla rural. Muy lejos de lo que ella esperaba se convierte en la esposa enojada ansiosa de un desquite. Fingiendo estar nerviosa le pregunta si puede fumar, ante la negativa le ordena que se detenga. Sin muchas opciones lo hace cumpliendo con la tarea asignada bajará para extenderle la mano y ayudarla a bajar. Es cuando la mujer lo hace sentarse a su lado para dejarle su enorme palanca bien enjuagada. Pero está realmente ofuscada decidiendo que el desquite también será con la cola. Total, quien se va a dar cuenta que bajo el vestido blanco viene algo chorreando.