Hay señales que no se pueden ignorar, dejar tangas colgadas es como un código de guerra indescifrable para la esposa, algo que lo une con una amiga que siempre visita la casa. Esta amateur ha estado visitando la colega varias veces durante los últimos meses, pero descubriremos que no es solamente amistad. Sabiendo que la otra está de compras, dejó la pista, de color rosa, a la vista, fácil de ver. La puerta del baño entre abierta y no es por claustrofobia. En poco la presa llega, un plan que parece desarrollado por estrategas militares ya tiene resultado. Veamos este enfrentamiento donde todo se dice en español y los gemidos en idioma universal,