Preston, hombre de negocios, necesita que alguien cuide la casa mientras no están, que mejor que una niñera cama adentro. La candidata es, Bella, una rubia de labios gruesos, delgada, parece confiable, así que la contrató. Como todo adinerado, tiene toda la casa abrumada en cámaras de seguridad. Claro, nada le dijo a esta confianzuda que empezó a revisar cuanto cajón encontraba. Pero de repente, algo mas interesante que valores se encuentra, uno de esos íntimos juguetes que usan las mujeres. Ya lo que sigue, es mas revelador... Como aquella vez que la vimos en un vibrante momento, pero desde otro punto de vista.