A la vista del mundo, delicada, suave, educada, pero cuando nadie la ve, hum, casi nadie, hace cosas, no me crees, mirala montada al chófer. Casey es heredera de un imperio, tiene todo, hasta un novio que mal la trae de celos y desconfianza. Ya cansada de dar explicaciones decidió darle la razón y eligió al chófer para ser por primera vez infiel. Desde la habitación convocó a Jovan, allí la vio, tendida en la cama, toda de blanco, tulo y encaje, comprendió, que hoy no iba a ir de compras. Y existen otros choferes con mas suerte, otros que estacionan en el garage de las divorciadas.