Una colisión, la vecina ha chocado su auto, pero no tiene cobertura, pero si tiene algo para pedir disculpas. El como si tuviera un sexto sentido, el vestido negro, ese que tiene algo de transparencias y ni un solo vello, ni que lo supiera. No le costó aceptar la propuesta del vecino, no puede negar que le tenía ganas. Un suave acolchado se encontró él, abultada y juguetona lo dejó afirmar con total libertad. Pero el arreglo no será económico, el vecino pedirá algo mas que esa linda vulva. Es que esta muchacha tiene un imán para estas cosas, mirá si se va a ir con calzas blancas al gimnasio.