Un seductor nato resulta ser el hombre de este matrimonio, una hermosa consejera matrimonial no podrá contenerse dentro de las reglas de la ética profesional. Dicen que fácil es decirlo y hoy queda demostrado, la psicóloga no contaba con un encuentro nocturno casual. Ella en una despedida de soltera, él en un cumpleaños, hablaron y los deslices comenzaron. Ya amaneciendo se dirigieron a un hotel, donde las terapias no se practican, donde las dudas no aparecen. Se entregó en la cama de sábanas blancas. cachonda como el infierno su trasero empezará a reclamar. ¿Vale la pena intentar curar su compulsiva necesidad de seducir?, seguramente no. Aunque no lo creas, no tiene lavadora en su casa, mira que hace cuando lleva a lavar la ropa.